Al sur de la
meseta central y coronando un pequeño cerro que domina
una extensa llanura situada entre los dos grandes ríos
extremeños: el Tajo y el Guadiana, en cuyas cuencas
vierten sus aguas los afluentes que recorren su
extensa
comarca, se elevan las torres y almenas de
Trujillo. La ciudad asienta sobre terrenos que
presentan un relieve llano, salvo los
comprendidos en el encajamiendo de la red
fluvial, del Almonte y de sus afluentes. Sus
suelos se componen de tierras pardas
meridionales, formadas sobre pizarra o granito,
lo que los convierten en suelos poco adecuados
para la agricultura intensiva. Su termino
municipal ocupa 65539 Ha (655.39 km²) y se
encuentra en Longitud 5º 52´00´´O y Latitud 39º
27´45´´N a una altitud de 564 metros.
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Como llegar :
En avión
hasta Madrid, Badajoz, Lisboa, Sevilla
En tren hasta Cáceres, Mérida o Badajoz.
En coche desde Madrid por la Autovía A-5, desde
Lisboa por la autovia A-5 por Badajoz, desde Sevilla por
la N-630 hasta Mérida y desde Mérida por la autovía A-5.
Desde Cáceres por la N-621.
En autobús desde Madrid, Badajoz y Mérida por
Auto-Res .Desde Sevilla
por
Alsa hasta Mérida o
Cáceres. Desde Cáceres por
Mirat o Auto-Res.
La
impresión que se lleva el viajero cuando se acerca a
Trujillo es la de encontrarse ante un medieval barco
varado en un cerro de canchales. La ciudad se eleva
orgullosa y vigilante sobre una sorprendente y hermosa
protuberancia granítica, sobre un insólito berrocal,
como dice la copla: "Si fueres a Trujillo, por donde
entrares, hallarás una legua de berrocales". La masa de
sus torres y sus ruinas se recorta sobre el cielo.

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